La crisis económica en Alemania no tendrá un fin rápido, según el informe mensual del Ministerio de Finanzas publicado hoy, en el que se constata un empeoramiento de los indicadores económicos con respecto al último trimestre de 2008. "Los indicadores provisionales muestran que la fase de debilidad de momento continuará", dice el informe. Las exportaciones están bajando y la recesión está dejando huella en el mercado laboral, destaca la nota, que no ofrece cifras concretas. La caída de la coyuntura mundial afecta duramente al mercado exterior alemán y, de momento, no hay perspectivas de recuperación, por lo que "un fin de la caída del comercio exterior no está a la vista". Las perspectivas para la producción industrial tampoco son buenas, pese a que los paquetes de reactivación han empezado a tener sus primeros efectos y ha habido un aumento en la cartera de pedidos en algunos sectores.