La Comisión Europea quiere que Royal Bank of Scotland sacrifique un 10% de sus clientes de pequeñas empresas como penalización por recibir subvenciones estatales de miles de millones de libras, informó hoy The Times, sin citar fuentes.  Este banco, controlado por el Estado en un 70%, tendría que renunciar a 100.000 de sus clientes pertenecientes a pequeños negocios, dijo The Times. La entidad escocesa, que controla cerca de un tercio del mercado, se muestra reacio a la propuesta de Bruselas y quiere limitar sus desinversiones a un nivel significativamente inferior, señaló The Times.