La Comisión Europea autorizó hoy una garantía aportada por el Estado portugués al préstamo de 450 millones de euros concedido por cinco bancos lusos para rescatar al Banco Privado Português. Bruselas cree que esta medida era necesaria para hacer frente a los graves problemas de liquidez de la entidad y preservar la confianza en los mercados financieros, y que se limita a lo mínimo necesario para alcanzar estos objetivos. "La Comisión cree que la garantía de Estado que cubre el préstamo concedido al Banco Privado Português es una medida de salvamento temporal necesaria que no provocará distorsiones desproporcionadas de la competencia en el mercado único", dijo la responsable de Competencia, Neelie Kroes. El préstamo se ha concedido para una duración de seis meses y sólo puede ser utilizado por la entidad para hacer frente a los compromisos inscritos en su balance a fecha de 24 de noviembre de 2008. Portugal se ha comprometido a presentar un plan de reestructuración del banco una vez que concluya este periodo.