La firma surcoreana de automóviles Kia Motors, propiedad del consorcio Hyundai, ha iniciado las actividades de producción en Estados Unidos, en su nueva planta de Georgia, que está previsto que fabrique 300.000 unidades anuales en el momento en que funcione a pleno rendimiento, informó hoy la empresa, que ha invertido 1.000 millones de dólares (670 millones de euros) en construir esta instalación. La empresa indicó que ya ha salido de la línea de producción la primera unidad del modelo Sorento, que se ha convertido en el primer coche fabricado por la multinacional asiática en Estados Unidos. Las previsiones de Kia contemplan que la planta de Georgia dé empleo de forma directa a 2.500 personas y hasta 7.500 personas de forma indirecta, cuando trabaje a plena capacidad.