Los responsables de Finanzas de las dos mayores economías del mundo se han comprometido a seguir de cerca las oscilaciones de los mercados financieros, mientras que algunos bancos han señalado que afrontan problemas serios, causados por la tormenta financiera global. El consejero delegado del banco alemán WestLB, Alexander Stuhlmann, dijo que las turbulencias del mercado hipotecario de baja calificación de Estados Unidos, conocido en inglés como el segmento "subprime", dificultaban a los bancos alemanes el acceso a líneas de crédito de sus socios extranjeros. WestLB ha dicho que tiene una exposición general de más de 1.200 millones de euros al sector "subprime" estadounidense. Sus comentarios se conocen después de que Capital One Financial anunciara que recortará 1.900 empleos y cerrará una unidad hipotecaria mayorista que compró hace menos de un año, mientras lucha contra el declive del sector inmobiliario de Estados Unidos. En Japón, el ministro de Finanzas, Koji Omi, ha señalado que no hay planes de algún encuentro de emergencia de representantes del Grupo de los Siete países más desarrollados (G7), después de los movimientos bruscos de los mercados mundiales.