Las operaciones en Reino Unido de Jaguar y Land Rover, pertenecientes al grupo indio Tata, generaron unas pérdidas de 673,4 millones de libras (unos 775 millones de euros al cambio actual), frente a un beneficio de 641,5 millones de libras (740 millones de euros) en 2007, según los datos remitidos al Registro Mercantil británico.