Al mantenerse los ingresos por impuestos a pesar de la recesión, el gobierno italiano se prepara para ofrecer exenciones fiscales a las empresas que reinviertan los beneficios en sus propios negocios, señaló el lunes un funcionario del gobierno. Para ayudar a contrarrestar la peor ralentización económica en décadas, el gobierno del primer ministro, Silvio Berlusconi, está preparado para aprobar un decreto con las desgravaciones fiscales -también para beneficios fiscales para las compañías que no hagan despidos- en su reunión del viernes, señaló el funcionario.