Indra cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 42,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 25% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente, según el comunicado remitido por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La facturación de la firma ascendió a 581,7 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 11% respecto al primer trimestre de 2007, en tanto que la cartera de pedidos alcanzó los 2.472,7 millones de euros, un 7% más. La compañía propondrá en la Junta de Accionistas del próximo día 26 de junio el pago de un dividendo de 0,5 euros por acción con cargo a las cuentas de 2007, lo que supondría elevar su retribución al accionista un 16%.
Tanto el neto como las ventas se situaron en la parte alta de la banda prevista por los analistas de 41-43 millones y 570-582 millones, respectivamente. El grupo destaca en un comunicado el crecimiento del 20% en las ventas de su división de servicios, así como el repunte del 15% en el mercado internacional, con un avance del 10% en el mercado nacional y del 20% en los mercados de administraciones públicas y sanidad. Por su parte el ebit creció un 25% hasta 62,7 millones en el primer trimestre, frente a la previsión de 60-63 millones. En cuanto a las perspectivas de futuro, Indra mantiene unas 'perspectivas favorables' tanto en el mercado internacional como nacional, añadiendo que en este último segmento no ha percibido ralentización en la demanda, por lo que espera alcazar sus objetivos de crecimiento y rentabilidad en el mercado español. Concretamente Indra prevé ahora un crecimiento de las ventas para el conjunto del grupo en 2008 del 9-10%, frente a su banda anterior del 8-10%. Además reiteró sus estimaciones de un crecimiento del beneficio neto del 18-22% con un margen ebit de entre el 11,3 y el 11,5%.