Iberpapel, empresa dedicada al sector papelero y energético, ha comunicado que ha obtenido un beneficio neto de 2,8 millones de euros en el primer trimestre del año. Esta cifra representa un aumento significativo del 154% en comparación con los 1,1 millones de euros obtenidos en el mismo período del año anterior, en medio de un entorno caracterizado por la debilidad de la demanda y la alta incertidumbre geopolítica, agravada por la evolución del conflicto en Irán y su impacto en los mercados energéticos.
El importe neto de la cifra de negocios de Iberpapel alcanzó los 53,020 millones de euros entre enero y marzo, reflejando una disminución del 19,45% en comparación con el primer trimestre del ejercicio anterior.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) al cierre de marzo se situó en 6,53 millones de euros, lo que representa un incremento del 52,5% con respecto a los 4,24 millones de euros del primer trimestre de 2025.
Durante el primer trimestre del año, la sociedad del grupo Papelera Guipuzcoana de Zicuñaga llevó a cabo una actuación de mejora en eficiencia energética, acogiéndose al sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Esta iniciativa ha generado ahorros energéticos significativos, verificados por un certificador independiente, cuyos derechos han sido cedidos a un tercero a cambio de una contraprestación económica. Esta acción ha generado un ingreso de explotación de 7,4 millones de euros antes de impuestos en el periodo.
En cuanto a la actividad del sector papelero europeo, Iberpapel señaló que continuó condicionada durante el primer trimestre por la debilidad de la demanda y la sobrecapacidad estructural. En el segmento de papeles no estucados de impresión y escritura (UWF) en Europa, se observaron caídas del 3,7% en la producción y del 7,4% en los pedidos, mientras que las ventas descendieron un 2,7%.
La utilización de la capacidad productiva se situó en el 85,5%, 2,1 puntos porcentuales por debajo del año anterior. En este contexto, la empresa destacó que el aumento de los costes energéticos, especialmente del gas, junto con el encarecimiento de materias primas y los costes de transporte y logística, ha ejercido presión sobre los márgenes, sin que las condiciones del mercado permitieran trasladar dichos incrementos a los precios de venta en el periodo.
Iberpapel resaltó su gestión prudente, con niveles de ocupación superiores a la media del sector, y su continuo avance en la estrategia de diversificación, fortaleciendo su presencia en segmentos distintos de la impresión y escritura.


