El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, ha reconocido en Atenas que Grecia va a acelerar las reformas estructurales y las privatizaciones con el objetivo de recaudar 5.000 millones de euros en lo que queda de año.

En declaraciones al canal estatal NET tras el Consejo Ministerial celebrado hoy en la capital helena, Venizelos declaró que se pondrá inmediatamente en marcha el proyecto de privatizaciones tanto de propiedad inmobiliaria del Estado como de empresas estatales.

En los próximos días, dijo, se procederá a extender el periodo de concesión de la gestión del aeropuerto internacional de Atenas, así como la privatización de la sociedad estatal de juegos de azar (OPAP), de la empresa de petróleo (ELPE) y la de gas natural (DEPA).

"Nuestro gran problema es la falta de competitividad y ahora es la oportunidad para que con la crisis se cambie el rostro del país", dijo Venizelos.

Añadió que el gobierno avanza con el programa acordado con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para suprimir y fusionar organismos estatales con el fin de aligerar la burocracia y eliminar gastos.

También las denominadas profesiones "cerradas", a las que es difícil acceder por la regulación interna, serán inmediatamente liberadas pese al descontento y las protestas anunciadas por los diversos sectores afectados, incluyendo taxistas, farmacéuticos y abogados.

Los socios del grupo del euro y el FMI están a la espera de que Grecia cumpla con su programa de austeridad para entregar el sexto tramo de 8.000 millones de euros del paquete de ayuda otorgado en mayo de 2010 para salvar al país de la quiebra. Según fuentes gubernamentales, se espera que la ayuda sea entregada a Grecia el 27 de septiembre.

Venizelos declaró la semana pasada que la contracción de la economía para este año será mayor de lo esperado y rondará el 5% del PIB, frente al 3,8 % previsto anteriormente- por lo que será difícil reducir el déficit fiscal hasta el 7,6% previsto, desde el 10,5% de 2010.

Las declaraciones de Venizelos se producen días después de que los supervisores de la UE y el FMI abandonasen Grecia antes de lo previsto y manifestasen que el ritmo de los ajustes debía acelerarse.

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, advirtió hoy desde Berlín de las consecuencias para Grecia del incumplimiento de las medidas de ahorro acordadas con la UE y el FMI para el rescate de su economía.

Schäuble señaló que no se podrá abonar el próximo plazo de ayudas a Grecia, si no concluye con éxito la interrumpida misión de los supervisores internacionales.