Una eventual liquidación de las firmas automovilísticas Opel y Vauxhall traería consigo un impacto negativo de unos 19.000 millones de euros en la economía europea sólo durante el período comprendido entre 2009 y 2011, según estimaciones de General Motors Europe, matriz de ambas marcas. La mayor parte de este impacto correspondería a Alemania, donde Opel tiene tanto su sede como la mayor parte de sus plantillas y de sus fábricas. Los costes generados por una eventual suspensión de pagos de la compañía ascenderían a 9.000 millones de euros hasta 2011.