Unión Fenosa calcula que sus pérdidas en Nicaragua ascienden a 29,8 millones de dólares por retrasos en las tarifas respecto a los costos de distribución de la energía. La tarifa autorizada por el Estado "reconoce un valor de la energía de 117 dólares/megavatio hora, cuando el costo real de compra es de 139 dólares", lo que supone una carga financiera para el sector. "Esta situación provoca que a noviembre de este año las distribuidoras acumulen desvíos (pérdidas) por el orden de los 29,8 millones de dólares, que es capital que no está entrando al sistema eléctrico de Nicaragua".El Instituto Nicaragüense de Energía (INE) ha autorizado un ajuste gradual de las tarifas eléctricas entre noviembre y enero del 9,06% y sus autoridades no descartan nuevos incrementos en febrero, según el comportamiento del precio internacional del petróleo.