España se coloca entre los países más pesimistas del mundo en confianza del consumidor, dos puntos por debajo de la media europea y doce menos que la media mundial, según el Índice Global de Confianza de los Consumidores de Nielsen presentado hoy por la firma. El índice revela un aumento en la confianza de los consumidores mundiales, que pasa de los 77 puntos registrados en el mes de abril a 86 en el mes de octubre, pero pone de manifiesto que pese a esta vuelta al optimismo, los consumidores siguen conteniendo sus compras y mantienen dudas sobre cómo gastar su dinero. Asimismo, comparado con el trimestre anterior, el nivel de confianza de los consumidores sólo se redujo en España y Japón, en cuatro y dos puntos, respectivamente, mientras que las principales economías, como Francia y Alemania, presentaron resultados positivos, con un crecimiento de siete y cinco puntos, respectivamente.