El Gobierno británico probablemente mantendrá una participación "significativa" en el sistema bancario durante unos años,  según Alistair Darling, ministro de Finanzas de Reino Unido.  Darling indicó que "el futuro a largo plazo" de los bancos sigue estando en el sector privado y que el capital de las entidades "seguirá siendo propiedad de inversores institucionales e individuales, además del gobierno".  El Gobierno británico ha puesto 37.000 millones de libras en los principales bancos y ha ofrecido garantías sobre activos tóxicos valorados en cientos de miles de millones de libras.