La Oficina de Comercio Justo de Reino Unido (OFT) ha abierto una investigación sobre las presuntas prácticas ilegales realizadas por las tabaqueras Imperial Tobacco, propietaria de Altadis, y Gallaher, en connivencia con once compañías de distribución para limitar la capacidad de los minoristas a la hora de fijar los precios de venta del tabaco en el país.