El principal asesor económico de la Casa Blanca, Lawrence Summers, dijo el viernes que la ayuda del Gobierno a los bancos y las compañías automotrices estaba impulsada por la necesidad y no por ningún deseo para intervenir de manera excesiva en la actividad privada. Sobre la abultada deuda estadounidense, otro tema que preocupa a los inversores, Summers dijo durante una intervención en el Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York que el déficit debe encarrilarse hacia una "tendencia declinante" mientras el Gobierno comienza a concebir una costosa reforma al sistema de salud. "Nuestro objetivo no es suplantar o reemplazar a los mercados", dijo Summers. "Más bien, nuestro objetivo es salvarlos de sus propios excesos y mejorar nuestro sistema basado en el mercado", agregó.