Los contratos a futuro sobre el petróleo alcanzaron otro máximo histórico el viernes, disparándose hacia los US$128 por barril debido a que el impulso ascendente del mercado seguía imbatible. Los analistas de Goldman Sachs contribuyeron al auge alcista al elevar en forma drástica sus proyecciones de precio para el segundo semestre. En tanto, la actual fortaleza de la demanda por derivados alimentaba aún más el avance del mercado. El contrato a junio sobre el crudo dulce ligero subía US$3,27 en la New York Mercantile Exchange, o un 2,6%, a US$127,39 el barril, tras haber alcanzado previamente un nuevo máximo de US$127,82 por barril.