El ministro de Economía de Italia, Giulio Tremonti, ha asegurado que el sistema financiero del país no registra "particulares anomalías", en un nuevo intento para tranquilizar a los ciudadanos ante la crisis que atraviesan los mercados. Tremonti hizo estas declaraciones ante la Cámara de los Diputados, donde compareció para explicar las medidas de urgencia que tomó ayer el Gobierno para hacer frente a la situación. El plan prevé la posibilidad de que el Estado pueda entrar en el accionariado de los bancos en caso de que haya peligro de quiebra. El ministro subrayó que el programa está en línea con la Unión Europea y que, además, en Europa, los distintos países están intentando actuar del modo "más coordinado posible". Aun con todo, destaca que las medidas tomadas no responden a situaciones concretas de bancarrota por parte de los bancos italianos ya que todos ellos gozan de una "capitalización suficiente". Por esta razón, la posible intervención del Gobierno se llevará a cabo "caso por caso" y sólo si es necesario, insistió.