El ministro griego de Finanzas, George Papaconstantinou, salió hoy al paso de la incertidumbre desatada en torno a la capacidad del país para hacer frente al creciente déficit de sus cuentas públicas, que ha provocado la rebaja en la nota de la calidad de la deuda helena, y afirmó que Grecia no se convertirá en "la proxima Islandia o Dubai". En una comparecencia en Atenas ante la Asociación de Prensa Extranjera, Papaconstantinou dijo que el nuevo Ejecutivo griego, que asumió el poder tras las elecciones del pasado mes de octubre, conoce los problemas del país y "hará lo necesario" para solucionar las dificultades y recuperar la credibilidad perdida, así como la confianza de los mercados.