El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Japón se mantuvo invariable en febrero, lo que coloca la economía del país a las puertas de regresar a la deflación, amenazada por la fuerte caída en los precios del crudo en un momento en el que el Gobierno trata de salir de una recesión que se hace cada vez más profunda. Esta coyuntura de precios al consumo, barómetro que mide la demanda doméstica, combinada con una caída de las ventas al por menor superior a la prevista en febrero dibujan un panorama incierto para la economía del país asiático. Además, las exportaciones de Japón, sobre las que históricamente ha basado su crecimiento económico, se están reduciendo a marchas forzadas con motivo de la crisis económica global.