El francés Louis Gallois asume hoy en solitario la presidencia ejecutiva de EADS que compartía con el alemán Thomas Enders. Mientras, éste último le sucede en la presidencia del fabricante de aviones Airbus. Con ello, el grupo europeo de aeronáutica y defensa EADS estrena la primera etapa del fin del conflictivo sistema de sus mandos bicéfalos franco-alemán, con la aplicación del plan de reestructuración de su filial, Airbus, como desafío inmediato.
A partir de ahora, tal y como ha recalcado Gallois, franceses y alemanes "están en la misma barca"... y se trata de saber si EADS tiene éxito o fracasa. Así, según ha advertido, "si tenemos éxito, será un éxito colectivo. Si fracasamos, será un fracaso colectivo". . La "simplificación" de la estructura directiva de EADS se anunció el pasado 16 de julio en la cumbre en Toulouse entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel. La segunda fase del fin de la bicefalía, vigente desde hace siete años, tendrá lugar en la asamblea general extraordinaria de accionistas de EADS, que se reunirá en torno al 22 de octubre. Nueva composición El alemán Rüdiger Grube quedará como único presidente del consejo de administración de EADS, puesto que comparte actualmente con el francés Arnaud Lagardere, quien según el acuerdo del 16 de julio, podrá sustituirle al final de su mandato de cinco años. El acuerdo prevé también, entre otros puntos, la elección de cuatro miembros independientes del consejo de administración de EADS, en el que Daimler y Sogeade tendrán cada uno dos representantes, en lugar de los cuatro actuales. El alemán Daimler tiene el 15% del capital de EADS y otro 7,5% está en manos de inversores públicos y privados germanos. Sogeade agrupa los intereses franceses: el Estado francés con el 15% del capital de EADS y Lagardere, con el 7,5%. La española Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con el 5,48% del capital, seguirá teniendo un miembro en el consejo de administración de EADS. Sobre los cuatro miembros independientes, Grube precisa hoy en "Les Echos" que Gallois y él elaborarán la lista conjuntamente. Para Gallois, la reforma de las estructuras de mando permitirá a EADS ser "una empresa realmente integrada", con "unidad de visión". De este modo, su labor será "diluir progresivamente el cara a cara franco-alemán", del que negó que esté relacionado con las dificultades del grupo. Dificultades encabezadas por el retraso de dos años en la producción del avión gigante de Airbus, el A380, que ha llevado al constructor a anunciar el pasado febrero el plan de ajuste "Power 8", que prevé de aquí a 2010 la supresión de 10.000 empleos en Europa (la mitad de subcontratistas) y la cesión o venta de seis plantas, a las que EADS desea añadir la de Augbourg, en Alemania. Este último punto ha llevado a Airbus a posponer hasta finales de septiembre el anuncio de la selección de los compradores. Cometidos de Enders A Enders, quien considera que el futuro operativo de todo el grupo "se jugará en Airbus", le incumbe la aplicación concreta de "Power 8", denunciado por los sindicatos, que según dijeron a Efe fuentes sindicales francesas, se lo repetirán a su nuevo patrón en reuniones convocadas para mañana y el miércoles en Toulouse. Los sindicatos franceses, además, están preocupados por lo que ven como el aumento de la influencia de Alemania en el grupo, cuyo comité ejecutivo tiene ahora "seis alemanes, dos franceses, un español y un británico. Algo impensable hace 18 meses", en palabras de un sindicalista. Además de acabar con los problemas de producción del A380, cuyo primer ejemplar será entregado en octubre a Singapore Airlines, Enders afronta el lanzamiento del A350, con el que Airbus quiere competir con el "Dreamliner" de su rival estadounidense Boeing. La declaración de Enders de que no le pagan "para ser un diplomático sino para dirigir una empresa" no tranquiliza a los sindicatos, preocupados sobre el reparto del trabajo entre los varios países de Airbus. La racionalización del aparato industrial sin "reflejos nacionalistas" es uno de los retos de EADS -del que Airbus representa el 65% de su volumen de negocios-, además del desarrollo de sus otras actividades (espaciales, militares, helicópteros y satélites).