El Fondo Monetario Internacional ha tenido que salir al paso de algunas de las informaciones que podían leerse este domingo en la prensa italiana: no está negociando con el gobierno del país ningún tipo de programa de financiación por valor de 600.000 millones de euros.

"No hay conversaciones con las autoridades italianas sobre un programa de financiación del FMI", ha asegurado un portavoz del organismo internacional. El domingo el diario italiano La Stampa, citando a responsables del FMI, anunció que esta institución preparaba un plan de ayuda de 600.000 millones de euros para Italia en caso de que se agrave la crisis de la deuda de este país.

Este préstamo del FMI -de entre 400.000 y 600.000 millones- permitiría a Italia disponer de un tiempo de 12 a 18 meses para implementar reducciones presupuestarias y reformas destinadas a reforzar el crecimiento, poniendo de lado la necesidad de refinanciar la deuda, según el diario italiano.

El FMI se dotó el martes de un nuevo instrumento de préstamos mejor adaptado a las eventuales necesidades de Italia, la Línea Precautoria y de Liquidez (LPL), prevista para ser utilizada en caso de emergencia, a diferencia de la Línea Precautoria de Crédito, que reemplaza.