El Fondo Monetario Internacional acordó el jueves aumentar su crédito a Serbia a3.000 millones de euros, casi ocho veces más de lo negociado inicialmente a finales del pasado año. El esperado nuevo paquete se suma al crédito de 400 millones que el FMI concedió a finales del año pasado y refleja el empeoramiento de las perspectivas de Serbia y del resto del mundo. "El Producto Interior Bruto de Serbia probablemente se contraiga este año, y hay perspectivas limitadas de recuperación el próximo", dijo Albert Jaeger, jefe de la misión del FMI en Serbia, en un comunicado en Belgrado.  El último crédito del FMI llega un día después de que el fondo acordara prestar a Rumanía casi 13.000 millones de euros. Turquía y Bosnia negocian con el fondo y muchos economistas esperan que Lituania y Croacia pidan un préstamo en breve porque la maltrecha economía de la eurozona está destruyendo las perspectivas de exportaciones de la Europa emergente.