El Euribor, tipo al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, cerrará previsiblemente agosto en el 4,66 por ciento, a falta de un día para que termine el mes. Esto supone el nivel más alto desde diciembre de 2000, cuando se situó en el 4,881 por ciento, y la vigésimo tercera subida mensual consecutiva. La cifra se traducirá en una subida de las cuotas de los créditos hipotecarios que se revisen anualmente con la nueva tasa en los próximos días.
Este dato, que deberá ser confirmado por el Banco de España a mediados de septiembre, se sitúa casi 0,1 puntos por encima del dato de julio, cuando alcanzó el 4,564 por ciento, y más de 1 punto por encima del Euribor de agosto de 2006, que se situó en el 3,615 por ciento. Este dato se traducirá en una subida de las cuotas de los créditos hipotecarios que se revisen anualmente con la nueva tasa en los próximos días. Consecuencias En una hipoteca media, que según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) se situó en 150.810 euros en el mes de mayo, a un plazo de 25 años y con un diferencial de 0,50 puntos sobre el Euribor, la cuota mensual pasaría a 895 euros desde los 806 euros de agosto de 2006, lo que supone un incremento mensual de 89 euros en las cuotas y una subida anual de 1.068 euros. El índice se había mantenido a tasas del 4,5% desde comienzos de agosto, pero el miércoles día 8 franqueó la barrera del 4,6% y el día 22 la del 4,7%, para alcanzar el nivel máximo de este mes el día 23 de agosto, cuando llegó a situarse en el 4,79%. Este repunte del Euribor se produce pese a las inyecciones masivas de liquidez al sistema por parte del Banco Central Europeo (BCE), en coordinación con otras autoridades monetarias, como la Fed o el Banco de Japón (BoJ, por sus siglas en inglés), que han adoptado medidas similares para alejar el fantasma de una crisis crediticia.