El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, considera que los bancos centrales deberían estudiar la posibilidad de establecer un objetivo de inflación más elevado del que existe actualmente, de en torno al 2%, para permitir que la política monetaria sea más eficaz en el futuro y evitar consecuencias como las de la actual crisis económica. En el informe 'Repensando la política ecónomica', escrito junto a los economistas del FMI Giovanni Dell'Ariccia and Paolo Mauro, Blanchard recalca que la crisis ha demostrado que los "grandes 'shocks' pueden ocurrir y ocurren" y apunta que la actual recesión económica ha revelado errores en la política macroeconómica y obliga a pensar en nuevas estructuras para el futuro.