Los créditos nuevos concedidos a familias y empresas sufrieron en enero fuertes retrocesos respecto al mes anterior y se desplomaron el 32% y el 38,5%, respectivamente, según los últimos datos actualizados por el Banco de España. Esta fuerte caída confirma las dificultades que encuentran los sectores no residentes (familias y empresas) para financiarse, una tendencia que se ha mantenido durante todo el año pasado.