El Congreso español votó el jueves mantener el actual sistema regulatorio para las energías renovables, lo que cierra un período de incertidumbre sobre el futuro del sector después de que el Senado aprobara la semana pasada por sorpresa la derogación del modelo en vigor. En concreto, la votación del Congreso supone la continuidad de un registro central de instalaciones de energías renovables controlado por el Gobierno, y además la garantía de que la gran mayoría de los proyectos inscritos en ese registro obtendrán las generosas ayudas actuales.