El Banco de Portugal hizo una revisión a la baja sobre las previsiones de la economía lusa.
Las previsiones del Banco de Portugal no permiten demasiado optimismo. Y es que la entidad considera que la recesión llegará este año al 1,4%, el empleo aumentará un 1% y la inflación se situará en el 3,6%. Todo significa un importante deterioro de las expectativas que se manejaban para el final de año.