Los inventarios de petróleo de Estados Unidos registraron una inesperada caída la semana pasada, mientras que las existencias de gasolina y productos derivados aumentaron, según datos publicados el miércoles por el Departamento de Energía de Estados Unidos. Los inventarios de crudo declinaron en 3,9 millones de barriles a 326,7 millones de barriles en la semana concluida el 22 de enero. La cifra se compara con una estimación promedio de un incremento de 900.000 barriles, según un sondeo de Dow Jones Newswires.