Una leve recuperación del apetito por el riesgo, reflejado en el repunte del precio de las acciones, está depreciando al dólar y al yen en Europa.  El mercado cambia así de dirección con respecto al miércoles, cuando el yen subía hasta máximos de seis meses.  Aún así, los analistas dudan de que esta mejora del apetito por el riesgo dure mucho y creen que la aversión podría regresar una vez que comience la temporada de resultados.