Es el arte del juego. También de la propia supervivencia. Se gana o se pierde del mismo modo que si no cazas, vas a ser cazado. Queda un actor, el más importante, por mover ficha: el Banco Santander. Y habida cuenta de que el mapa bancario español fue diseñado para los grandes, el espacio restante pasará a ser ínfimo para los considerados 'nuevos bancos' que sin dinero ni asentamiento, su futuro camino pasa por la entrada de capital público en sus cuentas a ver si el sector reflota y se acaba aquello del 'chollo bancario'.
Lo cierto es que se cumplieron las expectativas. El Gobierno predijo y Oliver Wyman firmó. El saneamiento del sector bancario nacional costará unos 60.000 millones de euros en base a la auditoría realizada por OW y por la que el Banco de España pagó 300 millones de euros. A partir de este momento se abre un abanico de opciones futuras que pasan por la nacionalización de entidades con serios problemas, como Liberbank o Caja 3 después de su frustrada fusión, por el éxito de la ampliación de capital llevada a cabo por el Banco Popular y lo más jugoso, las fusiones que podrían protagonizar los grandes del sistema español. (Ver: Los bancos atacan de nuevo con comisiones)

“El Banco Santander ya ha cubierto el 90% de las necesidades para todo el año, con sobrada holgura”, afirman desde el Departamento de Análisis de Dracon Partners EAFI. Los resultados de la entidad presentados a cierre del tercer trimestre del año registraron un beneficio atribuido un 66% inferior al mismo periodo del año anterior, hasta los 1.800 millones de euros, pero con 'todo cubierto' y es ahí donde está la diferencia. Incluso en el peor de los casos, la entidad cántabra saldría airosa con relativa calma. Su pareja de baile, BBVA, le hizo un flaco favor al unirse con Unnim básicamente porque ha trasladado todas las miradas sobre el santanderino a la espera de que mueva ficha. No es algo propio de Emilio Botín que se piensa en exceso cada compra que realiza y, entre ellas, no se ha encontrado nunca el mercado nacional.

Rodrigo García de la Cruz, profesor del Executive Master en Dirección de Entidades Financieras del Instituto de Estudios Bursátiles, apunta a la rumorología sobre un movimiento del Santander simplemente aduciendo aquello de que el sector está condenado a concentrarse en unas ocho entidades, frente a las catorce de la actualidad. “Tendrá que quedarse con algún grupo”, afirma en relación al gigante bancario, y es que “no tiene mucho sentido entrar en España siendo una entidad extranjera”, con lo que los trapos mejor se lavan en casa. ¿Es una buena inversión la banca? “Totalmente”, asegura rotundo García de la Cruz. “Cuando peor son las expectativas, más fácil es. España dejará de ser un mercado en el que todo el mundo desconfía, pero necesitamos que se solucionen los problemas de déficit.” Este es el enlace directo con el considerado -en argot coloquial- 'banco malo' y que ahora ha pasado conocerse como SAREB (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), y que viene a suponer un grave problema para las cuentas teóricas del Estado. “No ha salido ni un euro desde las autoridades europeas, lo que demuestra la abultada burocracia que existe. Es un problema político”, afirma el experto haciendo alusión a que el coste -sea el que sea- deberá asumirlo España. El problema de fondo es que aquí “se ha negado tanto la crisis que, al final, nadie se fía” y de ahí se derivan los problemas de financiación que está encontrando hasta la joya de la corona, Loterías y Apuestas del Estado, incapaz de salir a financiarse en el extranjero.

“En tanto no mejore la situación macro, la banca seguirá sufriendo esa situación, pero no solamente aquellas cajas nacionalizadas o los bancos medianos que luchan por mantener su independencia, y es que por salir un poco de lo habitual, ni siquiera el Santander ha salido indemne de la situación general del sector”, afirma Javier Flores, responsable del Departamento de Estudios de ASINVER. El esfuerzo por cumplir con una exigente legislación se nota en los resultados de la banca y en el caso del Santander “su ratio de solvencia ya está por debajo de lo necesario para cumplir con Basilea III”. España ya no vende, de hecho, puede ser incluso “un lastre” y de ahí que Flores no descarte un venta de activos, “como ya ha hecho con la filial mexicana, a fin de proteger la aparente fortaleza de la que goza”.

¿Con quién podría hacerse Santander? Es todo un misterio que, en todo caso, “no tiene por qué ser malo”, afirma Rodrigo García de la Cruz. Supone “aumentar la red de oficinas, redistribuir personal...”, pero, ¿realmente lo necesita Emilio Botín?El precedente es BBVA que le tocó en su momento hacerse con Unnim a precio de saldo y habiendo transcurrido el tiempo la jugada no fue tan nefasta con ampliación de redes, luego más clientela y encima existe un 'banco malo' que se encarga de los muertos del armario.

La cuestión es determinar si tendría repercusión sobre el sector financiero en términos bursátiles. No lo parece. Los expertos aseguran, de hecho, que un rescate a nuestro país llegaría a ser beneficiosos para los bancos, demasiado baratos en la actualidad. Alejandro Martín, subdirector para España de Hanseatic Brokerhouse, considera que el Banco Santander podría alcanzar los 7,78 euros, algo “poco probable”, afirma, pero que podría ser cierto. De momento, la media de las casas de análisis no van más allá del 6,80 a un año vista y la situación podría cambiar si se diera algún imprevisto, tipo fusión, tipo ayuda europea.

Nuevamente de caza

BBVA ya hizo los deberes. Cumplió con el Gobierno haciéndose con Unnim y, de momento, el resultado no ha sido en absoluto decepcionante. La rumorología prima, pero lo cierto es que, frente a otras entidades, Francisco González no parece haber dibujado una hoja de ruta con nuevas raminificaciones.  (Ver: La apuesta por España de BBVA)

Caixabank, sin embargo, es otra cuestión. Tras la fusión con Banca Cívica, hay quien habla que bebe los vientos de tierras gallegas. “Habrá un cambio de curva absolutamente y en cuanto un par de fondos empiecen a apostar por la banca española, será una clara opción de futuro”, asegura García de la Cruz. Pongamos por caso que la antigüa La Caixa quiere mejorar su cuota de mercado en otros territorios con escasa presencia, bueno pues qué mejor forma “que hacerte con uno de estos grupos, siempre y cuando se sepa que no hay sorpresas”, claro. Las lenguas biperinas hablan de un acuerdo cerrado antes de fin de año y que solucionaría los problemas de solvencia de NCG Banco, para el que Oliver Wyman cifró unas necesidades de 7.176 millones de euros. A falta de confirmación, de lo que sabemos es que Caixabank cuenta con una cuota de mercado del 16% a nivel nacional y que se ve reducido hasta el 9% en el caso de Galicia donde es la tercera entidad en importancia.

En este grupo de posibles compradores se podría incluir a Kutxabank. Sus números reflejan una evidente solvencia y en su caso, como en el de la caja catalana, estaría justificada una amplicación por tierras sureñas. En su caso, podría lanzar el anzuelo a casi cualquier caja andaluza, caso Liberbank o Caja 3, entre otras, con el objetivo de tener presencia en Andalucía, porque aquello de los problemas está solucionado por cuenta del Estado. Todo apunta, a falta de confirmación por el ministro De Guindos que los activos tóxicos del sector seránn absorvidos por la SAREB “con un descuento adicional del 10% por debajo de lo valorado por Oliver Wyman”.

Pero volvemos al origen: la opacidad. “La reestructuración del sector financiero está resultando lenta y en algunos casos opaca, lo que ha propiciado los recelos de posibles compradores, sobre todo extranjeros, que aún se muestran reticentes de lo que puedan esconder las entidades en sus balances y permanecen a la espera de la puesta en marcha del 'banco malo'”, comentan los expertos de Dracon Partners EAFI.

Todo puede suceder, por tanto, así que cerramos el capítulo que corresponde al 62% del sistema bancario saneado.

Popular y el éxito de su ampliación

Fueron segundos los transcurridos desde que Oliver Wyman anunciara sus necesidades de capital a la aprobación por parte del Banco Popular de una ampliación de capital por valor de 2.500 millones de euros. “Banco Popular ha hecho un movimiento muy inteligente al estilo anglosajón”, comenta García de la Cruz. “Los grandes bancos anglosajones en su momento limpiaron” y eso es lo que se ha propuesto hacer Ángel Ron. Levantando las alfombras, el Popular va a realizar “un saneamiento de 1.300 millones y otro tanto a provisiones. Va a dar un paso atrás para dar luego dos adelante”. Y sin embargo, los expertos consultados por Estrategias de invrsión, recomiendan no acudir a la ampliación de capital.

Paradojas de la vida, la ampliación de capital ha contado con el respaldo absoluto de sus accionistas de referencia, pero desde entonces sus títulos se han desplomado un 25%. Como ventaja evidente, Popular cuenta con el hecho de ser una compañía cotizada, por tanto, con mayores facilidades para buscar financiación. Es prácticamente el ejemplo a seguir para las cajas andaluzas a las que se les está complicando en exceso encontrar papel. “Tienen que buscar otras opciones como venta de activos, participaciones industriales, etc.”, asegura García de la Cruz. “No es fácil buscar capital en el mercado, sobre todo, teniendo en cuenta que tienen un límite de tiempo para presentar el plan de recapitalización” sobre unas hipótesis, por cierto, aún sin concretar por el Banco de España. “Los analistas consideran a priori que la intervención será positiva”, afirma, con lo que la repercusión sobre la cotización del Popular podría cambiar de rumbo. (Ver:Ampliación del Popular: ¿por qué no acudir a la ampliación?)

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