Las relaciones diplomáticas entre París y Pekín siguen deteriorándose y el último episodio que lo demuestra es una nota interna distribuída por las autoridades chinas a los servicios administrativos de la capital ordenando suspender durante tres meses el visto bueno a cualquier nueva inversión francesa en Pekín, según revela hoy el diario económico galo 'Les Echos'. A pesar de haber confirmado su presencia en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos del próximo 8 de agosto, China reprocha todavía al presidente galo, Nicolas Sarkozy, sus comentarios sobre la crisis tibetana y su actitud hacia el Dalai Lama, que tiene previsto visitar Francia en agosto.