El Gobierno chino anunció hoy que concederá subsidios a los millones de trabajadores manuales o artesanos, llegados del campo a las hasta ahora prósperas ciudades, y que se han quedado sin trabajo a causa de la crisis. El número oficial de "trabajadores migrantes" (como se llama en China a los campesinos reconvertidos en obreros) que han perdido sus trabajos es de 20 millones, aunque la cifra real podría ser mayor y todavía está por ver cuántos millones más seguirán perdiendo sus empleos. En algunas regiones, la tercera parte de los obreros ya se han quedado sin trabajo. "Las perspectivas del empleo para los trabajadores migrantes no pueden ser optimistas en el futuro, lo que exacerbará más que nunca la dificultad para mantener los ingresos rurales", declaró el viceministro de Agricultura, Wei Chaoan, en el marco de la reunión anual del Parlamento chino, según informa el diario "South China Morning Post".