La Comisión Europea autorizó hoy la adquisición del fabricante alemán de módulos solares por parte de la empresa germana Q-Cells, la holandesa Good Energies, y la noruega Norsun, las tres especializadas también en el sector de la energía solar, tras constatar que la operación no tendrá un impacto negativo sobre la competencia en el mercado comunitario. El expediente, que se notificó a Bruselas el pasado 27 de abril, fue examinado por el Ejecutivo comunitario a través del procedimiento simplificado que se aplica a los casos menos problemáticos.