El fabricante alemán de componentes para automóviles Bosch tiene intención de cerrar la planta que posee en Cardiff, en el Sur de Gales, lo que supondría el recorte de 900 puestos de trabajo, informó hoy la compañía. La multinacional teutona justificó esta decisión por la recesión económica y por la reducción de la demanda de componentes y de piezas para automóviles, lo que ha provocado la bajada de la actividad de la factoría de Miskin, en Cardiff. La clausura de la fábrica de Miskin, que todavía tiene que ser aprobada por el consejo de administración de la corporación, está previsto que se produzca el año que viene. El presidente de la división de Starter y de Generadores de Bosch, Stefan Asenkerschbaumer, se mostró "profundamente arrepentido" por no haber podido encontrar otra solución para esta situación.