El grupo automovilístico alemán BMW, que comprende las marcas BMW, Mini y Rolls-Royce, cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 78 millones de euros, lo que representa un desplome del 96,4% en comparación con el mismo período de 2008.

   Pese a la fuerte disminución de las ganancias, el grupo espera cerrar 2009 con beneficios. "Las medidas que hemos puesto en marcha para aumentar la eficiencia y reducir los costes están teniendo efecto", afirmó el presidente de BMW, Norbert Reithofer.