En ambos casos es fruto de la reestructuración que se está llevando en el sector financiero español, pero desde luego no por las mismas razones. En el caso de Bankia, tras una fusión entre siete cajas (con Caja Madrid y Bancaja a la cabeza), una más que polémica salida a Bolsa, unos resultados manipulados, y una rotación de directiva que recuerda a la de un artista encima de un escenario, con una imagen según lo que marque la canción a cantar…

 Una operación que se ha llevado la mitad de los fondos que Europa ha prestado a nuestro sistema financiero y que le ha costado a la entidad, muchas medidas dolorosas que ha tenido que aceptar para no desaparecer. A parte de la limitación del tipo de negocio y del cierre de más de 1000 oficinas, la consecuencia más dolorosa son los 6000 despidos que esto va a producir.

También en Banesto se va a prescindir de otros 3000 empleos aunque se disfrace de sinergias. Por supuesto que en este caso, ha sido la matriz, Santander quien absorbe a su hermano pequeño (además de Banif, su unidad de banca privada), para ahorrar costes mediante el cierre de oficinas y evitando duplicidad de procesos en varios campos. Pero se me ocurren 3000 personas a las que eso les da igual. Mientras tanto, y por hacer las cosas bien el tiempo que el señor Botín le regala a Dragui, éste lo utiliza en presentar el nuevo billete de 5€.

También en este caso, el único punto positivo de toda esta situación, buscando y rebuscando, es para los que todavía no son accionistas, que pueden tener una pequeña oportunidad en forma de repunte en el mercado después de ver la fuerza de caída de ambos títulos. Para los actuales accionistas, (los de la salida a Bolsa en la primera, o los que ven como cae desde el máximo de 14,70€ en 2007 otra) será un respiro insuficiente.

En el caso de Bankia, y una vez que ha quedado claro que los 3,75€ de la OPV estaba sobrevalorada, ha llegado a caer un 91% hasta los 0,34€. Casi nada. A pesar de eso, en el corto plazo, e inmerso en un canal bajista parece que el título quiere despertar. Después de cumplir el objetivo del segundo impulso bajista (azul en el gráfico), toca el mínimo comentado y rebota con fuerza, después de un hueco de escape, otro de agotamiento y un patrón de velas conocido como “envolvente”. Es previsible que vaya a buscar la parte alta del canal en la zona de 1€ aproximadamente. Si rompe ese nivel al alza, podemos ver al título en el medio plazo en los 1,7€. Pero para eso, debemos esperar a que llegue y supere el techo del canal.



Y mientras en Bankia, el rebote es casi el del “gato muerto” el de Banesto, ha sido como consecuencia de la noticia de absorción bien recibida por el mercado. Prueba de ello es el gap alcista (marcado en el gráfico) que tuvo la cotización el día que saltaba la noticia de la absorción.

Con la ayuda de esa subida, y una vez alcanzados los 3,77€ se activa un segundo impulso alcista (marcado en verde) con objetivo 4,46€ al que todavía queda un 15% desde los 3,88€ en los que cerró el pasado viernes. Parece que los 520 millones de euros de sinergias que se estima se van a conseguir, es un dato bien recibido por el mercado.



A pesar de que los objetivos, alcistas están ahí, y de que los motivos son bien diferentes, entre estas dos entidades hay un mínimo de 9000 personas que tienen cosas más preocupantes en las que pensar. Y podemos sumar las previsiones de despidos de 1000 de Banco de Valencia, otros tantos de BMN y 2500 más de Novagalicia Banco.

En todos estos casos, lo preocupante primero e irónico por supuesto, es que los que más trabajo van a tener son los sindicatos, que sea como sea, van a acabar con miles de despidos fruto de la contracción en la que está inmerso en el sector financiero español.