La política energética y medioambiental de Washington puede convertir a Estados Unidos en "el más limpio entre los países tercermundistas", advierte el presidente del grupo petrolero independiente norteamericano Anadarko, James Hackett. En declaraciones al Financial Times, Hackett dice que "la insistencia histriónica y maniática" en la reducción del dióxido de carbono "le repugna intelectualmente". Las abiertas críticas de Hackett reflejan, según el periódico, las opiniones privadas de muchos empresarios del sector en Estados Unidos, revelan el foso creciente entre la industria y el Gobierno norteamericano y contrastan con las opiniones más políticamente correctas de los ejecutivos europeos del sector.