Los últimos indicadores correspondientes al Área euro han servido para confirmar no sólo que la economía de la zona se mantiene en recesión en el último trimestre del ejercicio sino también la propagación de la debilidad de los países de la periferia al bloque formado por Alemania y Francia. 

La primera oleada de indicadores adelantados de octubre, destacando los PMI de manufacturas y servicios para el conjunto del Área euro, Alemania y Francia, dan buena cuenta de ello. El PMI composite del Área euro (indicador compuesto por el índice de manufacturas y de servicios) se ha situado en 45,8 puntos, un nivel mínimo desde mediados de 2009 y compatible con una nueva caída del PIB en el cuarto trimestre: lo que nos dice la serie histórica es que lecturas del PMI composite por debajo de los 50 puntos en media durante un trimestre han sido compatibles con una caída del PIB en ese periodo y, en concreto, un nivel comprendido entre los 45 / 46 puntos ha sido consistente con una contracción del 0,4% / 0,5% del PIB.

Relación histórica entre el crecimiento del PIB del Área euro y el PMI composite
Fuente: elaboración propia a partir de datos de Eurostat y Bloomberg.

Como he comentado en otras ocasiones, la recuperación de los activos más arriesgados durante los últimos meses ha venido motivado por la caída en prima de riesgo que ha provocado la última batería de medidas de los bancos centrales (principalmente el BCE), lo que no ha venido acompañado por una mejora / estabilización del fondo macroeconómico, y cuyas perspectivas siguen sin ser nada positivas (ajuste fiscal en la zona euro, “fiscal cliff” en EEUU). Bajo esta situación, un escenario próximo de corrección en las categorías de activos con mayor riesgo (renta variable, renta fija de alto rendimiento) es algo que no podemos descartar.

Con este panorama como telón de fondo, parece claro que el escenario que se vislumbra para los bancos centrales será acomodaticio, e incluso, es previsible que el BCE vuelva a recortar el tipo repo en 25 puntos básicos hasta el 0,5%, reduciendo aún más las expectativas de rentabilidad de los fondos monetarios.

Llegados a este punto ¿qué podemos hacer con nuestro dinero? fondos de renta fija emergente en divisa USD como alternativa a los activos de riesgo, y renta fija corporativa de duración corta como alternativa a los fondos monetarios (sin expectativas de rentabilidad) y a la deuda pública de calidad, pueden ser una buena opción.

Sobre fondos emergentes ya he escrito hace algunas semanas, así que en esta ocasión os muestro algunos fondos de inversión correspondientes a la categoría de renta fija de corta duración en euros (duración 1 – 3 años), como idea de inversión alternativa a los fondos monetarios por su reducida volatilidad y por su mayor perspectiva de rentabilidad.

Evolución de los fondos AXA WF Euro Short Duration, Carmignac Securite y Schroder Euro Short Term Bond

Fuente: Allfunds Bank.