La desaceleración de la economía alemana en el segundo trimestre apunta a un "debilitamiento, pero no una interrupción" del crecimiento, indicó el Ministerio de Finanzas en su informe mensual, publicado el lunes. Sin embargo, en el informe se decía que los indicadores económicos pintan una imagen sombría para el segundo trimestre, especialmente si se compara con el primero, que se vio mejorado por las favorables condiciones meteorológicas. "Debería haber un deterioro notable del Producto Interior Bruto", según el informe. El ministerio vincula los problemas con la desaceleración de la economía mundial, que sigue espoleada por la fortaleza del euro, el encarecimiento de las materias primas y la desaceleración de las economías estadounidense y de la zona euro. Esos problemas se dejarán sentir en Alemania a través del descenso de la demanda y las exportaciones.