El Gobierno alemán aprobó el proyecto de ley que pretende incrementar la protección de las empresas alemanas frente a compradores extranjeros, especialmente fondos soberanos, que otorga al Ejecutivo germano la potestad de vetar aquellas compras superiores al 25% del accionariado de una compañía alemana por parte de compañías ajenas a la Unión Europea o a la Asociación Europea de Libre Comercio si considera que suponen un riesgo para la seguridad del país. La nueva ley amplía la protección actual que se aplicaba solamente sobre el sector armamentístico y pretende evitar que fondos soberanos de países como China o Rusia puedan adquirir demasiada influencia en determinados sectores económicos. No obstante, el Gobierno germano apuntó que aplicará la nueva normativa sólo en casos "excepcionales".