Las acciones de AISA se desploman un 14,12 por ciento poco antes de las 10:00 horas de la mañana, para colocarse a 1,46 euros. Se ve castigada después de que un juzgado de Barcelona haya admitido a trámite la solicitud de situación concursal interpuesta contra AISA por uno de sus acreedores, convirtiendo a la compañía en la primera inmobiliaria cotizada que podría hacer frente a la antigua suspensión de pagos. La noticia fue divulgada a través de un auto judicial colgado el martes a última hora en la página web del regulador del mercado. Hasta la misma tarde, AISA afirmaba que no había recibido notificación alguna sobre la interposición de la demanda presentada por la aseguradora Asefa, a la que adeuda 1,3 millones de euros.
Desde que el viernes se publicasen las primeras informaciones referentes a esta demanda, los títulos de AISA se han desplomado pese a que la inmobiliaria se apresuró a señalar su intención de hacer frente a la deuda con sus acreedores y proveedores. Hasta ahora, la compañía ha asegurado que dispone de activos suficientes como para hacer frente a los pagos exigibles. Según el procedimiento, la inmobiliaria tiene ahora un plazo de cinco días para oponerse a la solicitud de concurso, quedando posteriormente en manos del tribunal el estudio de si procede o no declarar a la compañía en situación concursal.