Cuatro entidades, entre ellas la franco-holandesa Air France-KLM y la rusa Aeroflot, optan a la compra del 91,5 por ciento de las acciones que el Estado checo mantiene en Ceske Aerolinie (CSA). El plazo para recibir las ofertas venció hoy, y aparte de esas dos grandes aerolíneas, también se presentaron el consorcio Unimex-Travel Service, controlada por la islandesa Icelandair Air, y la empresa Odien, en manos de la agencia de viajes checa Cedok. El Gobierno checo decidirá en las próximas semanas qué candidatos pueden realizar el estudio en profundidad de la situación de CSA y presentar un precio de compra en la segunda vuelta. Se estima que el vencedor de esta privatización se conocerá en septiembre próximo.