Los futuros de los principales índices de Nueva York registran subidas en la preapertura de la sesión, después de que Wall Street cerrase la jornada de ayer con descensos ante el incremento de las tensiones en el contexto del conflicto de Siria. Así, los futuros del Dow Jones suben un 0,47%, los del S&P, un 0,50% y los del Nasdaq, un 0,58%.

Los futuros de Wall Street anticipan una apertura al alza, tras cerrar la jornada de ayer con pérdidas. El Dow Jones bajó un 0,90% ante la escalada de tensiones geopolíticas y el temor a una posible intervención militar en Siria. El S&P 500 cedió un 0,55%, mientras que el Nasdaq perdió un 0,36%.

Al parqué neoyorquino lo lastró la amenaza de una ofensiva militar en Siria por el presunto ataque químico perpetrado este fin de semana en la ciudad de Duma y que la comunidad internacional atribuye al régimen de Bachar Al Assad, como advirtió el presidente Donald Trump a Rusia a través de su cuenta de Twitter.

Los analistas de Link Securities consideran que “la aparente inminencia del ataque estadounidense y sus aliados a enclaves defendidos por el régimen sirio -de momento se han “subido al carro” Arabia Saudita, Francia y el Reino Unido-  seguirá pesando en el comportamiento de las bolsas europeas, tal y como lo ha hecho en las asiáticas”.

Por otro lado, también en la sesión de ayer se conocieron las actas de la última reunión de la Reserva Federal que mostraron que algunos miembros piden un cambio en la política monetaria hacia una postura más “neutral” o “restrictiva” evidente el consenso respecto al ritmo de subidas de tipos y la optimista evolución del cuadro macro.

Por otro lado, hoy algunas importantes compañías, como la gestora BlackRock o la aerolínea Delta, darán a conocer en Wall Street sus cifras trimestrales, actuando como teloneros de los tres grandes bancos, el Citigroup, JP Morgan y Wells Fargo, con los que mañana se inicia de forma oficiosa la temporada de presentaciones de resultados trimestrales.

Desde Link Securities destacan que “los analistas han situado el “listón” muy alto en esta ocasión, lo que  genera alguna inquietud de cara a la reacción del mercado si las compañías se muestran incapaces de superarlo. En sentido contrario, de hacerlo, éste podría ser el catalizador que necesitan los mercados para recuperar el buen tono que mostraron a comienzos de ejercicio”.

Mientras tanto, en el ámbito empresarial, la atención sigue centrada en Facebook. Hoy los títulos de la red social suben en la preapertura un 1,01%, después de que ayer su CEO, Mark Zuckerberg, compareciese en el Congreso, tras haberlo hecho en el Senado el día de antes.

El fundador de Facebook dejó claro que su compañía no pertenece al sector de medios de comunicación, ya que si así fuera se enfrentaría a estrictas regulaciones de publicidad que rigen a la televisión, la prensa y otros tipos de medios. En este sentido, Zuckerberg aclaró que Facebook es responsable de lo que se publica en sus plataformas. Asimismo, reconoció que es inevitable pensar en la necesidad de implementar algún tipo de regulación para su industria pero que hay que "ser cuidadoso" con las normativas que se implantan.

Mientras tanto, el consejo de administración de Cambridge Analytica anunció ayer que su consejero delegado interino Alexander Tayler ha dimitido de su cargo y retomará su puesto anterior como director de datos. El miércoles los títulos de Facebook subieron un 0,78%.

En el apartado macroeconómico, al otro lado del Atlántico se publicarán las peticiones semanales de subsidios por desempleo, cuya previsión es que se reduzcan hasta las 230.000 desde las 242.000 anteriores. Asimismo se darán a conocer los precios de importación de marzo. El mercado espera un incremento, en comparación interanual de tres décimas, hasta el 3,8%.

Antes de que comience la sesión en Wall Street, el euro retrocede frente al dólar y se intercambia a 1,234 billetes verdes.

En el mercado de materias primas, el precio del petróleo Brent de referencia en Europa retrocede un 0,39%, hasta los 71,80 dólares, al tiempo que el West Texas estadounidense cede un 0,15%, hasta los 66,72 dólares por barril.