
NVIDIA, el líder de la inteligencia artificial o IA, ha experimentado un repunte gradual durante el mes de abril a pesar de los debates en torno a si el gasto en IA está cerca de alcanzar un punto máximo.
Según datos de The Motley Fool, la gerencia espera una demanda de al menos 1 billón de dólares para sus sistemas de IA Blackwell y Rubin hasta 2027.
Aaron Rakers, analista de Wells Fargo, proyecta un potencial de crecimiento del 15% al 20% en las estimaciones de ganancias consensuadas de Nvidia para los años 2026 y 2027.
Por otro lado el CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha descrito a la firma como la “fabrica de IA” que convierte electricidad en tokens, la unidad básica de producción de IA. Es que los clientes se centran más en optimizar los tokens utilizados por segundo en lugar de los costes de hardware y los precios iniciales. Lo que le da una ventaja debido a la cobertura de la firma en todo el proceso, dándoles a los clientes el sistema completo en lugar de construir parte por parte.
Incluso Nvidia se encuentra bien diversificada, ya que no solo se limita a proveedores de servicios en la nube a gran escala. Sino que se expande a varios tipos de empresas, proveedores regionales de nube y nuevos casos de uso como infraestructura de IA soberana y robótica.
¿Qué dicen los analistas?
Según Tipranks, Nvidia cuenta con la revisión de 43 analistas divididas en 41 compras, 1 mantener y 1 venta. El precio objetivo promedio es de 273.57 dólares, con un pronóstico máximo de 380 dólares y un pronóstico mínimo de 220 dólares. El precio objetivo promedio representa una variación del 35.10% con respecto al cierre del miércoles.
Cody Acree, analista de Benchmark, recomienda comprar con un precio objetivo en los 250 dólares.
Fang Boon Foo, analista de DBS, recomienda comprar con un precio objetivo en los 220 dólares.

NVIDIA cerraba el miércoles al alza en los 202.42 dólares. La media móvil de 70 periodos se encuentra debajo de las últimas nueve velas, RSI al alza en los 70 puntos y las líneas del MACD encima del nivel de cero.
La resistencia a mediano plazo se encuentra en los 202.74 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran prácticamente alcistas.

