Las leves subidas vistas en la serie de precios del BBVA desde comienzos del mes de febrero le han servido para cubrir, por lo menos, el gap bajista que se dejara el pasado 24 de enero. A medio y largo plazo, las perspectivas técnicas siguen siendo buenas, si bien en el corto plazo deberíamos esperar a un cierre por encima de los 9,32 euros, máximos de lo que llevamos de mes, para confirmar la continuación de las subidas hasta por lo menos los máximos anuales que dibujara el pasado mes de enero en los 9,95 euros.

Por debajo, el primer nivel de soporte lo tenemos en los 8,71 euros, aunque el verdaderamente importante se encuentra en los 8,20 euros, niveles en donde presenta la media de 200 sesiones, promedio que como sabemos separa a grandes rasgos la tendencia alcista de la bajista. Los niveles de acumulación son buenos, señal que da solidez al movimiento alcista del medio y largo plazo y que inclina las posibilidades hacia una definición alcista en las próximas semanas.

C.N.