The Coca-Cola Company ha anunciado la adquisición de la cadena de cafeterías británica Costa por 3.900 millones de libra esterlinas (4.350 millones de euros). Costa es la segunda mayor cadena del sector sólo por detrás de Starbucks, con casi 4.000 establecimientos repartidos en más de 30 países.

Las acciones del mayor fabricante mundial de refrescos en Wall Street cotizan en la preapertura con una corrección del 0,6%, mientras que en España las acciones de la embotelladora Coca-Cola European Partners se anotan una subida moderada del 0,3% hasta los 36,12 euros por acción. Sin embargo, donde más se ha notado la operación ha sido en las acciones de la matriz de Costa, Whitbread, que se revalorizan un 20% en la Bolsa de Londres tras el anuncio.

 

Fachada de una de las cafeterías de Costa.

 

Fundada en Londres en 1971 por los hermanos italianos Bruno y Sergio Costa, la empresa fue adquirida en 1995 cuando contaba con 39 locales por 19 millones de libras (21,2 millones de euros) por Whitbread, convirtiéndose en la mayor cadena de cadena de cafeterías de Reino Unido y la segunda mundial, con más de 2.400 establecimientos en el país británico y más de 1.400 repartidos en una treintena de países, además de operar más de 8.000 máquinas expendedoras en ocho países y un negocio mayorista y de distribución de café a domicilio, según recoge Europa Press.

Tras el cierre de la transacción, previsto para la primera mitad de 2019, The Coca-Cola Company será propietaria de todas las acciones de Costa Limited, compañía que engloba todos los negocios de Costa. Whitbread buscará la autorización de sus accionistas a la operación en una junta que se celebrará previsiblemente a mediados de octubre.

La adquisición de Costa proporcionará a Coca-Cola una fuerte plataforma en el negocio del café en parte de Europa, Asia Pacífico, Oriente Próximo y África, indicó el gigante de Atlanta, destacando que la cadena de cafeterías cuenta con una creciente presencia en China y otros mercados y tiene, mediante diferentes formatos, potencial para expandirse a través del ecosistema de Coca-Cola.

"Costa proporciona a Coca-Cola nuevas capacidades y experiencia en café y nuestro sistema genera oportunidades para expandir la marca Costa a nivel mundial", declaró el presidente y consejero delegado de Coca-Cola, James Quincey, añadiendo que el segmento de bebidas calientes es uno de los pocos en los que Coca-Cola no cuenta con una marca global.

Asimismo, el máximo ejecutivo de la multinacional de Atlanta destacó que Coca-Cola y Costa cuentan con negocios "muy complementarios", subrayando que "no se trata de una adquisión en la que estemos buscando dónde recortar costes. Estamos comprando Costa para hacer crecer el negocio y nuestra presencia en la categoría". Por su parte, el director gerente de Costa, Dominic Paul, afirmó que formar parte de Coca-Cola permitirá a la empresa hacer crecer su negocio "más rápido y más lejos".

Asimismo, la consejera delegada de Whitbread, Alison Brittain, declaró que la transacción representa "una gran noticia para los accionistas al reconocer el valor estratégico desarrollado por la marca Costa y su potencial de crecimiento internacional", añadiendo que el acuerdo supone una sustancial prima con respecto del valor que se hubiera alcanzado mediante la segregación del negocio y la empresa prevé retornar a sus accionistas "una mayoría significativa de las plusvalías netas".

En el ejercicio fiscal 2018, que concluyó el 1 de marzo, Costa generó ingresos de 1.300 millones de libras (1.450 millones de euros) y un Ebitda de 238 millones de libras (265 millones de euros). Coca-Cola no ha modificado sus previsiones para el ejercicio 2018 al anticipar que la compra se cerrará el próximo ejercicio.