Se espera una apertura positiva en el mercado norteamericano mientras se hace la digestión de los muy malos datos macroeconómicos que llegan en un momento muy comprometido, mientras esperamos lo que tenga que decir la Reserva Federal y siendo presos de la influencia necesaria dentro del vencimiento trimestral de derivados que tendrá lugar el viernes que viene.

Comenzamos la sesión en Estados Unidos con los ojos puestos en tres factores, dos que ya conocíamos, pero uno inesperado.

El factor más conocido es que hoy tenemos el final de la reunión de la Reserva Federal en donde se descuenta ya que vamos a tener una nueva subida de tipos de interés, pero el interés real estará en ver qué es lo que dicen sobre su interpretación de los últimos datos macroeconómicos y, sobre todo, si hay alguna pista más acerca de cómo se va a desarrollar esa reducción de la hoja de balance que ya saben puede ser equivalente a una nueva subida de tipos de interés.

El otro factor importante no es otro que el constante rebote de las tecnológicas que se ha visto en Europa y que también se espera que continúe en Estados Unidos al ver que en el nocturno del Nasdaq es el que mejor lo está haciendo de los tres.

El factor más inesperado es el resultado de los datos macroeconómicos que hemos conocido hoy de las cifras de ventas minoristas y además de la inflación. Los dos han salido horrorosos, con variaciones mensuales negativas cuando se esperaba por lo menos estar por encima de cero. No hace falta decir mucho sobre las ventas minoristas cuando hay un retroceso en las mismas y sus implicaciones en la economía. La cuestión es que el que más dudas genera es ver que la inflación, en cifras de variación mensual, también aparece en negativo, lo que nos ha traído otra vez a la memoria que el comentario del BCE diciendo que estaba preparado para bajar otra vez los tipos de interés si la situación empeora.

El único punto positivo de las cifras de inflación en Estados Unidos es ver que la subyacente en variación mensual está por encima de cero, pero todo muy compensado con ver la interanual con un descenso importante pasando del 1,9% al 1,7%. Recuerden que la cifra general está muy afectada por los volátiles precios de la gasolina y de los alimentos, siendo el primer factor no muy favorable a ella por el conflicto con Qatar y además los incrementos de producción, lo que mantiene al precio del crudo por debajo de los 46,5 $. El verdadero problema es ver que la subyacente, que es la que más pegada está a la economía, recordemos que el 70% de la misma viene del consumo, está retrocediendo y encima tenemos un descenso de las ventas minoristas, por lo que todo el mundo se ha puesto ciertamente en alerta porque no esperábamos unas cifras así en el segundo trimestre, cuando desde la Reserva Federal se decía que íbamos a tener un pequeño impulso que nos haría mejorar las cifras del primer trimestre.

Por lo tanto, han sorprendido las cifras aunque ya se descontaba un frenazo, pero no tanto como para poner signos negativos en las mismas.

La reacción de los operadores es una cierta incógnita porque si la Reserva Federal se toma con más cautela el ciclo de subidas de tipos de interés, puede ser ciertamente positivo para el mercado en el corto plazo, pero no debemos perder de vista que el viernes que viene tenemos el vencimiento trimestral de derivados, por lo que en estos momentos el mercado ya está siendo presa de esa influencia. El lunes que viene veremos la cara real del mercado cuando nos quitemos este peso de encima.