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De acuerdo con el informe Deuda híbrida corporativa de Swisscanto Asset Management International S.A. (Swisscanto), la gestora de activos con sede en Luxemburgo de Zürcher Kantonalbank y Analistas Financieros Internacionales (Afi), el mercado global de deuda híbrida corporativa ha superado en 2026 los 350.000 millones de dólares, marcando un récord, tras crecer un 25% en doce meses. Este salto consolida a este tipo de renta fija como un activo estratégico para diversificar y mejorar la rentabilidad y el riesgo de la cartera de deuda.
“Los bonos híbridos corporativos son una de las tipologías de deuda con un futuro más prometedor. Es un mercado en pleno crecimiento, al que cada vez se incorporan más emisores y que da la posibilidad a los inversores de conseguir una rentabilidad adicional a la deuda corporativa sin mayor riesgo gracias a su componente de capital; algo que es especialmente relevante en ciclos de elevada inflación, como el que atravesamos”, explica Gonzalo Ramón-Borja Álvarez de Toledo, director general en España de Swisscanto.
“Con este análisis, pionero en el mercado español, queremos contribuir a dar visibilidad a los híbridos corporativos y facilitar una mejor comprensión de cómo funcionan, ya que el asset class jugará un papel clave en las posiciones de renta fija de los inversores en los próximos años. Siendo la deuda el principal activo de inversión en nuestro país, el rol para de la deuda corporativa en las carteras será, creemos, creciente”, señala José Manuel Amor, socio director de Análisis Económico y de Mercados de Afi.
De activo europeo a global en apenas dos años
De acuerdo con el informe de Swisscanto y Afi, uno de los principales cambios que ha experimentado el mercado de deuda híbrida corporativa en los últimos años es su globalización y su evolución hacia la multidivisa. Si antes de 2024 cerca del 90% del mercado estaba denominado en euros, en 2026 las emisiones en divisa europea se han reducido hasta el 57,5% del saldo vivo global, con un crecimiento muy significativo de las colocaciones en dólares, que ya representan el 39,4%.

Fuente: Afi, ICE
El punto de inflexión en este avance se produjo en 2024, cuando un cambio metodológico de Moody’s incentivó el atractivo de los híbridos corporativos frente a las acciones preferentes (preferred securities) al permitir la deductibilidad de los intereses de los cupones. Esta modificación provocó que en 2025 el crecimiento de los híbridos denominados en dólares superara al de las preferred securities.
Con este telón de fondo, las perspectivas para Estados Unidos son alentadoras. Así, si el mercado estadounidense alcanzara una penetración similar a la europea, su tamaño podría superar los 500.000 millones de dólares, lo que elevaría el mercado global por encima de los 750.000 millones, de acuerdo con el informe de Swisscanto y Afi.
Este escenario se ve respaldado por las necesidades de inversión de sectores como las utilities, telecomunicaciones y automoción, así como por el potencial de incorporación de nuevos emisores. A largo plazo, por ejemplo, el informe identifica a los hiperescaladores como un posible catalizador, ante las enormes necesidades de inversión asociadas al desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial.
Utilities, energía y telecomunicaciones, líderes
La cada vez mayor diversificación sectorial, no impide, sin embargo, que el mayor volumen de emisiones continúe concentrándose principalmente en compañías intensivas en capital y con necesidades recurrentes de financiación, como son los sectores de utilities, energía y telecomunicaciones.
De acuerdo con el informe Deuda híbrida corporativa de Swisscanto y Afi, a 30 de junio de 2026, en el mercado europeo, las empresas de servicios públicos representan el 38,8% del saldo vivo, mientras que energía y telecomunicaciones aportan respectivamente alrededor del 15%. El universo se completa con sectores como automoción, consumo, inmobiliario, salud y transporte.
En Estados Unidos, la concentración es algo superior: las utilities representan el 49,8% del mercado, mientras que energía se aproxima al 20%. Junto con las telecomunicaciones, estos tres sectores controlan más del 80% del mercado norteamericano.

Fuente: Afi, ICE
En euros, los diez mayores emisores representan el 41,0% del universo, con compañías como Volkswagen, Enel, TotalEnergies, Iberdrola o Telefónica entre los principales emisores. En dólares, el ranking lo dominan NextEra, Dominion, Enbridge, BP Capital Markets, Sempra o Southern a la cabeza.

Fuente: Afi, ICE
Son numerosas las empresas que a lo largo de 2026 han debutado en el mercado de deuda híbrida, como Stellantis, Xcel Energy, Eversource, Oncor, Puget Energy, Amprion, Carlsberg, General Mills, Stora Enso, Hemso y Humana. También han crecido las emisiones procedentes de mercados emergentes, con compañías como SQM, Grupo Nutresa, Promigas, Thaioil y Genting, además de OCP, que ha realizado el primer híbrido internacional en dólares de un emisor corporativo africano.
Un activo para elevar la rentabilidad de la cartera de renta fija
Para el inversor, los híbridos corporativos ofrecen una prima de rentabilidad frente a la deuda senior del mismo emisor, sin presentar necesariamente el perfil de riesgo de un bono con peor calificación. Esto se debe a que una parte significativa de las emisiones procede de compañías con calificación senior investment grade. El menor rating que reciben los híbridos responde principalmente a su subordinación y a su componente de capital, y no necesariamente a una menor calidad crediticia del emisor.
El análisis desarrollado por Swisscanto y Afi cuantifica además el potencial de los híbridos corporativos como complemento de una cartera tradicional de renta fija. En el periodo 2024-2026, incorporar un 10% de híbridos a una cartera de liquidez, deuda pública y crédito investment grade habría elevado el rendimiento anual esperado del 3,8% al 4,1%, mejorando la ratio de Sharpe del 1,13 al 1,28 y reduciendo la probabilidad de pérdida a doce meses del 13% al 10%.

