Marc Ribes, co-fundador de Blackbird, analiza la situación fundamental y técnica de Repsol. 

El sector oil & gas a nivel global está en una tendencia claramente bajista, con una clara divergencia con otros sectores alcistas, como health care o consumer services. Ahí siempre nos queda la duda, de si comprar algo que tiene valor pero no momento, o no comprar algo que tiene valor porque no tiene momento. En el equilibrio está la clave de hacer un buen portfolio. No obstante, siempre el valor supera al momento, ya que el precio pagado por un activo determina la tasa de rentabilidad. En este sentido, estamos muy atentos a lo que haga el EURUSD y el petróleo. Los precios del petróleo básicamente han caído por el fracking y por la guerra energética global, sin embargo, aunque el precio del petróleo ha caído mucho, los precios del reportaje en nuestro país no ha caído tanto. La razón está en la caída del euro, que encarece las importaciones. El petróleo, como cotiza en dólares, nos sale más caro.

Ahora, el EURUSD empieza a rebotar con fuerza después de mucho tiempo, mientras que el petróleo ha encontrado una especie de soporte en 44,80 dólares, que habría que confirmar, ya que la tendencia sigue siendo bajista.

Esto nos lleva a pensar que Repsol ha tenido un comportamiento relativamente mejor que otras comparables, como Eni, lo que nos hace pensar que está preparada para el futuro y es una de las compañías del Ibex 35 con mayor valor intrínseco, a pesar de que esté cotizando en máximos. Sus hallazgos en Brasil y su reestructuración interna, junto con la compra de Talisman, le aportan valor en el largo plazo. Técnicamente nos encontramos un patrón de giro de H-C-H de largo plazo, de la mano del giro en el precio del petróleo. Podríamos buscar una operativa con entrada en los niveles actuales apuntando a la resistencia de los 17,75 euros, podríamos establecer un stop en 16-17 euros